Aguante Diego

AGUANTE DIEGO

Vaya a saber cuál stopper,
cancervero y asesino,
se le cruzó en el camino
de una forma tan absurda,
y logró anular su zurda
en la cancha del destino.

No sé que arquero tan cruel
se le plantó invulnerable,
se mantuvo inexpugnable
y lo dejó en la cornisa,
borrándole la sonrisa
de una forma inapelable.

No sé si puede llegar
la barrera tan arriba,
y lograr ser tan nutrida
para impedir que él le meta,
con una comba perfecta,
un tiro libre a la vida.

Y la verdad, no me importa
si el entorno tan temido
lo ha confinado al descuido
empujándolo al abismo;
eso a mí me da lo mismo,
ahora empieza otro partido.

El partido más difícil
con trámite complicado,
de pronóstico cerrado
y con resultado incierto;
pero cuántos de esos pleitos
el Pelusa ya ha ganado.

Porque sé que existe un ángel
que lo tocó de chiquito,
y que lo ungió allá en Fiorito
de sus virtudes y dones;
pido a Dios, no lo abandone
y lo toque otro poquito.

Ojalá que el mismo duende
que lo guió contra Inglaterra,
le haga ganar esta guerra
usando idéntica treta;
su inigualable gambeta,
un sello de nuestra tierra.

Es por eso que hoy elevo
una plegaria, un ruego,
y te pido: AGUANTE DIEGO
no te me caigas campeón,
te faltará corazón
pero a vos te sobran huevos…


Pablo Javier Rozadilla

 pablorozadilla@hotmail.com