Un domingo con el Diego

Un domingo con el Diego

Había mucha gente, todos sabían por qué. Quizás porque era él quien convocaba esa multitud. Pero intento recordar algo, talvés lo más importante, algo que me quedó grabado de esa tarde gris, mezclada con colores azul y oro y un cantito que resonaba como si fuera un himno : MARADO, MARADO, MARADO. Era como si sólo existieran esas tres sílabas, y empezaran una con la "M" de Maestro (MA), otra con la "R" de Rey (RA), y otra con la "D" de Dios (DO) respectivamente. Recuerdo en realidad ver al mejor jugador de todos los tiempos dentro de una cancha de fútbol, recuerdo ver besar la pelota con esa zurda mágica que hace vibrar a todo el estadio y a cualquier bostero, o simplemente a cualquier argentino que cree en "Dios". Nada ni nadie borrará de mi mente aquellos momentos en que ví al Diego meter un gol, no importara el estadio o el rival, porque yo gritaba todos los goles por igual, aunque contra River los gritaba un poco más. Pero más allá de todo esto, MARADONA no es sinónimo de gol solamente, MARADONA es gambeta, es generosidad, es humildad, es habilidad, es tirar un caño, es hacer una rabona, es dar placer a la hinchada hasta del equipo contrario: MARADONA es simplemente "TODO". Diego es el culpable de que alguien afane, si no tiene un mango, para ir a verlo a un partido, es el único que hace que una cancha esté completamente repleta de público, es el único que con sólo llevar un 10 en la camiseta y pisar un campo de juego, hace llorar de alegría y de emoción. y pensar que estoy escribiendo todo esto, porque no puedo creer, ni me entra en la cabeza, que con sólo 37 años y por culpa de esa muy poca gente que no lo quiere, el "PELUSA" Diego Armando Maradona se haya retirado definitivamente de fútbol. Pero a pesar de que no sólo a la gente de Boca, sino a todo el pueblo argentino y al mundo entero amante de este hermoso deporte le dolió esta noticia, yo sigo sosteniendo lo mismo de siempre : "No habrá otro igual". Imparable, excepcional, con toque de gracia divina, yo se que así tenga 60 años y estemos en el año 2020, él va a seguir haciendo magia como cuando tenía 15 años (cuando debutó), 25 años (cuando se consagró) o 37 años (cuando se retiró) y la gente en los estadios va a seguir coreando MARADO, MARADO, MARADO, como una forma de recordar esos gratos momentos imborrables que nos hizo pasar el DIEGO, y que a pesar de los años van a seguir intactos en la memoria y en el corazón de todos los MARADONIANOS hasta el día de nuestra muerte.



PABLO DIEGO CASTAGNO
-- GENERAL VILLEGAS, PROVINCIA DE BUENOS AIRES (ARGENTINA) --