En las buenas y en las malas

EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS

Roca bruta hecha diamante

Alma rebosante, Celeste y Blanca de Gloria

Que llevó a la Victoria, al pueblo napolitano

Nobles sureños italianos, que quieren repetir la epopeya

Que vuelva a pasear por Vesubio y Pompeya, en este preciso instante

Su devoción para Él es tan importante, tanto lo han idolatrado

Lo han cuidado y mimado, como bien se lo merece

El balón dormido se mece, cada vez que Dieguito la toca

Conquistó la República de la Boca, que nunca lo dejará solo

Es compinche de San Paolo, que desde arriba lo protege

Su Cariño crece y crece en forma impresionante

Es una adoración constante, repetida en todo el planeta

El 10 de su camiseta, quedará arraigado en la memoria

Cuando se cuente la historia, se lo recordará con Honor

Al brillante jugador, pintor de bellas jugadas

La multitud deslumbrada, aplaudiendo a rabiar

Jamás se van a olvidar, perlas tan finas y bellas

Creadas por nuestra Estrella, y su divina inspiración

Lo llevaré en mi corazón, hasta el día de mi muerte

Soy un hombre con suerte, porque disfruté de sus mejores años

Por ser su contemporáneo, y verlo en vivo y en directo

Su andar en el campo perfecto, mareando a los rivales

Ejecutando penales, y regalando mágicos momentos

Que calaron muy adentro, en tantos espectadores

Que lo tratan con honores, de Rey, de Emperador

De todos fue el mejor, de lejos eso se nota

Acariciando la pelota, igualarlo nadie puede

No descansan las redes, cuando su Genio anda rondando

Afónicos goles gritando, manos gastadas de aplaudir

Valió la pena vivir, por verlo en la verde gramilla

Los contrarios se descostillan, con su quiebre de cintura

Un caño, una diablura, de esas que no se perdonan

Un golazo de rabona, tal vez algún sombrerito

Un pase de taquito, toda una sutileza

Que inunda de belleza, la tarde de cualquier cancha

Y se produce la avalancha, todos quieren tocarlo

Todos quieren abrazarlo, eternamente agradecidos

Se ganó otro partido, que quedará siempre en las retinas

Lo ama toda la Argentina, lo quieren en todo el mundo.

A este atleta trotamundos, fabricante de emociones

Admirado en todos los rincones, de nuestro universo

Para Él son estos versos, para Él este poema

Preciosas fueron las gemas, de Fútbol que nos regaló

Con entrega su cuerpo sudó, para bañarnos de alegría

Vate de mil poesías, escritas en un campo de juego

Nunca se extinguirá el fuego, que sale de su corazón

Y alimenta la pasión, de napolitanos y boquenses

Con sus acrobacias circenses, de magnánima destreza

La domina con la cabeza, sin dejarla caer al suelo

Los adversarios sin consuelo, solo lo pueden admirar

Ya que no le pueden quitar, a su amiga la pelota

La Bombonera explota, al ver tanta maravilla

Es el Ángel de Fiorito el que brilla, lleva por nombre Diego

Es Dios que bajó del cielo, para mezclarse con la multitud

Al gran Maestro, Salud !, en su brindis pide la muchachada

La Doce, su Fiel Amada, y todos los que lo quieren de veras

En una plegaria sincera, quieren verlo de nuevo

Poniendo el pecho y los huevos, a quienes lo quieran bajar

Diego aquí siempre vamos a estar, en las buenas y en las no tantas

Este es tu pueblo que canta, somos tus anónimos Amigos

Del buen Fútbol somos feligreses

Siempre estaremos contigo,

Siempre estaremos a tu lado

Tu pueblo te sigue amando

Muchas Gracias Querido Diego Armando

Por todo, todo, todo lo entregado

Que nuestro Amor no decaiga

Pese a quien le pese

Y caiga quien caiga.

Caiga quien caiga, y pese a quien le pese

El Amor por Diego no decrece, su público le perdona

Nunca caerá Maradona, siempre habrá quien le escriba

Estará bien arriba, de la vitrina de nuestros corazones

Como no dar perdones, a persona tan digna

A un alma tan benigna, que un día cayó enferma

Pero nuestra admiración es eterna, y estamos para ayudarlo

Con dulces palabras mimarlo, como lo hace su Familia

Es tiempo de vigilia, no paramos de rezar

Se han puesto todos a orar, no importan las religiones

En cada uno de los rincones, de todos los países

Lo quieren Emperatrices; aunque lo envidien los leones,

Obreros, maestros, ricos y peones, todo el mundo está con El

Hasta el mismísimo Fidel, lo cuida y protege con cariño

Siempre tuvo alma de niño, humilde y juguetón

También tuvo su Revolución, luchando a su manera

Llevando como bandera, la Celeste y Blanca en el alma

Y como única arma, sólo tenía un esférico balón

Que clavaba en el medio del corazón, del ángulo de cualquier portería

Al ejecutar con Maestría, un tiro libre directo

Faltándole el respeto, a la física y a la ley de gravedad

Un golazo de verdad, de esos que hay que grabar

Y mirar, y mirar, y mirar, con Orgullo y con Honor

Y pararse frente al televisor, y no parar de aplaudir

Tanto nos hizo divertir, " .... arquerito a ver, atájalo...!"

Quedó colgado de un palo, en la cabeza se hizo un chichón

Mezcla de ridiculez y admiración, el guardameta estaba quieto

Ahora podrá contarle a sus nietos, que se le reirán de manera socarrona

Que él jugó contra Maradona

Y que le dejó hacer el Gol.


Sergio Faus 29-01-2000

Santa Rosa, La Pampa

Argentina

mumisergio@hotmail.com