Flamante número 10

FLAMANTE NUMERO 10

Naciste en Lanùs Oeste,
En el sagrado Hospital Evita.
Dalma, por vos y por tu hijo,
Que Dios te bendiga!
Sì, te criaste en una villa,
Allà, en Villa Fiorito.
Y qué importa en qué lugar?
Si luego te convertiste en ídolo.
Gracias, Diego Armando
Por fantasías y por goles.
Con la pelota hacías magia,
Con los pies no hacías perdones.
Yo no tuve la suerte
De poder verte en tus mejores años,
Aunque la FIFA no lo crea
Aunque directamente no te aprecien, tu fútbol extraño.
Todos los argentinos sostienen
Que sos lo mejor del siglo.
Pelé, al lado tuyo,
Todavía no era un niño.
En todos los lugares que pisaste
Fuiste un técnico gratis
Porque a todos los que te miraban
Les dabas una buena clase de juego.
Y, eso, Diego
Son cosas por las que nos agradas.
Pero no sólo te queremos
Por las gambetas y jugadas.
Te admiramos y te amamos
Por ser como sos,
No importa el doping, no importa la droga,
Sos la Mano de Dios.
No es que sea yo argentina
Y bostera también.
Hoy te escribo, Diego, porque aclamo
Tu flamante número 10.
De la vida triunfador,
Que nadie diga lo contrario,
Te aprecio por Dalma, Yanina y Claudia,
Pero más que nada por el arco.
Mirà que grande que sos!,
Aunque ya sepas que sos lo más grande,
Lo único que no salió bien
Es que tenès amigos falsos por todas partes.
De esos que se acuerdan de vos
Sólo cuando te necesitan.
Y, cuando vos necesitas hablar
No aparecen ni en figurita.
Maradona, hoy te escribo
Y hace rato que lo quiero hacer
Pero no entiendo como escribirte
Si no hay forma de describirte
Ni de describir la única forma
Que tiene un número diez.
Para qué decir:
Qué Dios te bendiga!?
Si ya lo hizo el día que naciste.
A quién le dará tanto talento?
Sólo a un diez, al único que existe.
Y... aunque la FIFA no lo crea,
Y te explote con Pelé.
Para el pueblo argentino y para el mundo
Sólo existís vos, Die
Que nos llenaste de lágrimas los ojos
Con tu argentino corazón
Con amagues y goleadas
Y con pases a improvisar
Ni vientos ni oleadas del mar,
Allá en el '86, te pudieron detener.
Éste poema es escrito
Para ese flamante número 10.
Ese que no perdona,
No disculpa, pero enorgullece.
Para ese Diego Maradona
Que hasta lo aclaman los ingleses.

Jimena Lettieri