Monstruo

M O N S T R U O

Nació como un cebollita
muy humilde allá en Fiorito,
pero Dios le dió ese don
que solo lo tienen poquitos.

Con su habilidad alegró
a un país destruído,
fue en el setenta y nueve
por su logro conseguido.

Y llegó el ochenta y seis
y se burló del pirata,
con una mano enseñó
como se mata a una Rata.

Hasta aquí todo muy bien
siempre a nivel selección,
no olvidar el ochenta y uno
cuando fue con Boca campeón.

Era una tarde española
cuando un vasco apareció,
pues todos nos asustamos
porque el burro, lo quebró.

Gracias al burro vasco
que a Diego mandó a la lona,
los tanos contento estaban
porque dejó al Barcelona.

Y llegó el gran momento
en Europa, consagración,
ya que sacó al humilde Nápoli
por varias veces campeón.

Su romance con el balón
fue su arma fundamental,
por ello hay que tenerlo
a Diego en un pedestal.

Lo máximo en el fútbol fue
daba clases por doquier,
es el mejor jugador del mundo
no hay ni habrá nadie como el.

Alguien intentó imitarlo
y murió en la intentona,
pues no sabian quien era
Diego Armando Maradona.

Es muy malo el comparar
y no salir del montón,
tres grandes tuvo Argentina
el Diego, Fangio y Monzón.

Tiene los triunfos del mundo
y en su exquisitez se basa,
no lo comparen con nadie
el negro fue de entre casa.

Lo quisieron destruir
pero con el no pudieron,
tiene la fuerza del grande
por esa causa perdieron.

Ahora que el fútbol dejó
queda una ausencia notoria,
quién nos alegrará la vida
nadie, no hagan memoria.

En este humilde homenaje
quiero a DIEGO agradecer,
por haber sido el más grande
igual que CARLOS GARDEL.

Oscar E. Casas