Noche Romana

Noche Romana

En un verano soleado se reunierón los titanes
para dar la vida y muerte por una copa dorada.
El olímpico, cual coliseo de los tiempos ancestrales
vistiose de las banderas que adornaban su morada.

Se escucharón los latidos del guerrero que perece
ante el injusto silbato de aquellos labios podridos,
y vió el mundo la agonía del gladiador mal herido
a quién robarón el alma que a las canchas entristece.

Con una alzada de manos concluyó aquella función
deteniendose el balón de entre los pies del artista,
y la justicia cegada dejo caer la balanza
mientras bailaba la danza que interpretaba la FIFA.

Y de pie caminando hacia el estrado
con lágrimas en sus ojos vió su copa arrebatada.
Más su llanto fue el del rey que agonizante
puso el sello que la historia no olvidara,
y su nombre se vió escrito en las estrellas
que se vierón a lo lejós en una noche romana.

Gabriel Garrido gagarrido@yahoo.com