Patria Argentina

PATRIA ARGENTINA

Se me ocurre a la distancia
que la Patria son los ojos
las manos
los pies

de la gente caminante
de calles y de playas
de bosques y montañas
tan sufrida
tan abierta

a la vez americana
europea
argentina
sin fronteras
ni banderas
sólo historia
geografía
gardeles, maradonas y perones
guevaras, borges y folclore
lágrimas, sonrisas y bailes

un poco más allá
de la cordura
un poco más acá
del desastre
siempre emergente
de las sombras
nunca derrotada
ni vencida
orgullosa
de la sangre
de sus hijos
ingenuos creadores
de Utopías

siempre vigente
en la Amistad
nunca enterrada en vida

con los ojos hacia el Mar
con las manos en la Pampa
y los pies en aquel Sur
de eternidad
siempre alerta
siempre luz

se me ocurre a la distancia
que la Patria son los ojos
la mirada
las manos
el trabajo
los pies
el camino

el modo tierno y atrevido
laborioso y decidido
de aquel pueblo
testigo milagroso
de mil naufragios inmigrantes

Tango, nostalgia y lamento

constructor de cielos
más allá de las nubes
contra la distancia
los dolores
y el miedo

con los ojos en el Mar
con las manos en el Trigo
y los pies
los pies sosteniendo
desde el Sur
tanto Valle, tanto Río
tanto Verde y Azul

siempre un poco más allá del asombro
siempre un poco más acá del delirio

se me ocurre a la distancia
que la Patria es el intento
siempre Vivo
siempre Bello
de construir el Paraíso
entre los Andes y el Mar
desde el Sur de Viento
hasta el Norte de Quena y Cataratas

con ojos de poeta
con manos de alfarero
con pies
con pies
de acero

Autor: Juan Antonio Rubbini

No se trata, como podrás leer vos mismo, de una "poesía en primer plano" sobre Diego, sino que Diego aparece como uno de los grandes "apellidos" en los cuales se encarna el sueño del alma argentina.
Alma argentina, que se nutre de los paisajes del territorio patrio, pero también de las vidas anónimas que constituyen su Pueblo, que aman, trabajan y caminan en él.
Entre esas vidas surgen, como estrellas, luces orientadoras en el campo de la literatura, de la música, de la política y del deporte, que acompañan la marcha del Pueblo hacia la luz.
Por eso Borges y Gardel, Perón, Guevara y Maradona se reunieron en la verde gramilla de mis versos, para que pudiese escribir el homenaje que yo quería hacerle al Pueblo argentino, que sigue adelante a pesar de todo y contra todas las dificultades.
Pero, no podía faltar el reconocimiento a los millones de inmigrantes, millones de ellos de origen italiano, y particularmente napolitanos, que zarparon de sus puertos lejanos con tanto dolor en el alma y tanta necesidad de sentir una esperanza en el corazón.
Muchos naufragaron en el intento de construir la Patria Argentina, sumándose así a los primeros habitantes americanos que no sobrevivieron al Descubrimiento y la Conquista.
Pero, los que estamos vivos sabemos que tenemos una enorme deuda de gratitud con todos ellos, nativos e inmigrantes que creyeron que en aquel Sur de Eternidad comenzaría el largo viaje hacia una Humanidad que fuese de todos y para todos, y donde no hubiese excluidos ni prisioneros, por la violencia y la miseria.
Sin embargo, desde el plano donde aparece Diego en "Patria Argentina", yo lo veo trepado a la tribuna abrazando uno por uno a los millones de sus hermanos, que lo quieren precisamente por eso: porque bajó del cielo para subirse a una tribuna, para confundirse con su Pueblo, el más humilde, el más sentimental, el que emigra de su Patria cuando falta el pan o la libertad, el que lucha por la justicia, el que canta a orillas del río o del mar, el que escribe y lee, lo que Dios desde siempre le dice en su corazón.